Estaba como copiloto en un colectivo 7 con letrero amarillo cuando Hugo Pastén Espinoza fue abordado por funcionarios de la PDI, que lo detuvieron en calle Atacama, entre Maipú y Chacabuco, paradójicamente era un auto de la misma línea en la que trabajó Pastén la noche en que desapareció Catalina Álvarez. Lo hacía en libertad, tras pasar varios años preso dado que estuvo cumpliendo condena por casos de robo con violación ocurridos en 2004 en Copiapó.

Volvió a delinquir, pero esta vez hizo desaparecer a dos jóvenes. Una es Catalina de 16 años, quien pasadas las 2.30 horas del 23 de junio recibió el llamado de su madre y le dijo que iba en un colectivo.

Sin embargo, pasadas las 3 horas la madre nuevamente se intentó contactar con ella hasta que lo logró y escuchó «ay mamita», llorando.

Ese fue el último contacto con la adolescente y a partir de ese instante su familia inició la búsqueda y se abrió una investigación.

La pista principal fue la última llamada de la mujer a su hija. Además, esa noche había estado en una fiesta en el sector de Placilla Morales desde donde se embarcó.

Según cercanos a la familia, hubo una cámara de seguridad del área que contribuyó a dilucidar a qué colectivo se embarcó la joven y la patente. Con este dato se pudo dar con el dueño del vehículo, quien lo arrendaba. En tanto, su arrendatario señaló que ese día se lo prestó a un conocido para que lo manejara y entregó su nombre. Esto alertó a los investigadores, ya que había salido de la cárcel hace un tiempo por robo con violación cometidos en 2004 en contra de mujeres en Copiapó.

A partir de eso, se perició el colectivo que tenía restos de sangre y luego de las pruebas se determinó que corresponderían a Catalina.

Otras labores investigativas vincularon a Pastén con la desaparición de Marina Cabrera, una joven madre de 24 años de nacionalidad boliviana que el 5 de febrero se le perdió el rastro. Cerca de las 9 horas, fue a dejar a su hijo al colegio «Vicente Sepúlveda Rojo» a clases de verano, luego lo pasaría a buscar. Sin embargo, no llegó a recogerlo y no se supo más de ella. Según cercanos a la familia, también debía tomar un colectivo para trasladarse.

Las pericias investigativas revelaron que hay un nexo entre la desaparición de la joven y Pastén.

El crimen de la peluquera

En la madrugada del 17 de enero un incendio consumió una casa en la Colonia Libanesa en Copiapó. Eran cerca de las 1.30 horas cuando los vecinos salieron para ayudar, ninguno se imaginó que había alguien al interior de la vivienda quemada.

A pesar que bomberos removió los escombros, no se percataron que había una persona. Solo en horas de la tarde de ese día llegó el dueño de casa y subió hasta una de las piezas donde no solo dimensionó el daño que ocasionaron las llamas, sino también que había un resto óseo. Ante ello, llamó a Carabineros y el fiscal solicitó que se hicieran peritajes en el lugar y un examen de ADN. En la casa se hallaron evidencias que vinculan a Pastén en el lugar del incendio y se indaga su participación en la muerte de la peluquera Sussy Montalván de 50 años, una mujer trans que era conocida entre la comunidad LGTB.

Según cercanos a la familia, Pastén podría haber conocido a la víctima a través de Tinder. El caso estaba siendo investigado porque hay indicios de la participación de terceros en su muerte.

Allanamientos

Ayer se efectuaron al menos tres allanamientos vinculados a la detención de Pastén. Uno de ellos fue a su casa en Paipote, donde hubo una gran cantidad de vecinos que observaron como los funcionarios policiales salieron cuatro sobres de papel que contenían evidencias que dan cuenta que Pastén está indagado en las desapariciones de ambas jóvenes.

Los pobladores recordaron que generalmente durante el día no había nadie en la vivienda y que no sabían mucho de él, ya que hace unos dos meses llegó al sector. Algunos dijeron que habían visto un colectivo de la línea 7 amarillo.

Rocío, una de las vecinas recordó que «no es colectivero, llegó con un colectivo lo empezó a limpiar afuera y después desapareció el colectivo, nunca más se vio».

Además, explicó que la pareja del sujeto llegó «hace un mes y medio a la casa, eran nuevos, nunca se veían. Llegaban como a las 12 de la noche, nunca salían. Hace tres días se sintió martillazos atrás, tocaban, movían muebles pero nada más. Eso era en la noche».

Otro lugar que fue investigado por la PDI, corresponde a un recinto también en Paipote donde él trabajaba haciendo muebles. Allí, había una camioneta blanca que según los vecinos le pertenecía. Este vehículo también sería periciado por los funcionarios para determinar si había evidencias de los casos.

Familia

Una vez que desapareció la joven Catalina, su familia la buscó incesantemente en distintos puntos. Hace unos días se encontró la cédula de identidad y documentos en el Camino Internacional.

Jacqueline Álvarez tía de Catalina expresó respecto al caso de la desaparición que «hay un tipo que confesó que mató a Catalina. Catalina está muerta ahora (…) Lo que sé es que él mató a más personas pero no sabemos más».

Por ello, ayer se hicieron búsquedas para encontrar los cuerpos, sin embargo sin resultados. Debido a ello, hoy harán una marcha que saldrá desde Paipote caminando hasta la intendencia para pedir justicia por Catalina y las personas.

Finalmente, señaló que «él tiene violación y secuestro anteriormente».

Fiscalía

Mediante un comunicado de prensa, el Ministerio Público informó que durante la mañana de ayer luego de la solicitud respectiva al juez de turno, se concretó la detención de una persona, de quien se indaga su actuación en dos casos de mujeres que se mantienen desaparecidas en la capital regional y en el deceso de la peluquera en enero en la capital regional.

De acuerdo a los antecedentes por ahora disponibles, el trabajo indagatorio busca establecer la participación del detenido en la desaparición de Catalina Álvarez Godoy y la joven de nacionalidad boliviana Marina Cabrera. Para lo cual han sido innumerables las pesquisas que se han llevado a cabo.

Respecto de este trabajo y en relación al detenido, un hombre adulto con domicilio en Copiapó, el fiscal del caso confirmó que hoy será presentado ante el Juzgado de Garantía de la ciudad para el control de detención y posterior formalización de cargos.

FUENTE: DIARIO ATACAMA