Un importante seminario, que exhibió los resultados de una investigación que determinó el potencial de la brea que crece en el valle central del Huasco, se llevó a cabo en Vallenar. El trabajo estuvo a cargo de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) junto a la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, entidad que viene trabajando -hace casi 2 años- en determinar las posibilidades de entregar valor agregado a esta materia prima considerada normalmente como maleza.

La brea es un arbusto que está presente en varias zonas de América del Sur. En Chile, se encuentra desde las regiones de Arica y Parinacota hasta el Biobío. Es considerada una maleza invasora de los cultivos agrícolas debido a su alto grado de propagación que afecta la calidad del suelo y el rendimiento de las plantaciones.

A pesar que se ha utilizado por años, principalmente, para cerrar y ornamentar cierres perimetrales, está histórica realidad está comenzando a revertirse. Esto gracias a la iniciativa de la Universidad de Concepción, cuyo objetivo está orientado a dar valor a través del desarrollo de dos productos comerciales que mejorarán las producciones agrícolas y el suelo en la zona.

Para tales efectos postularon al Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) mediante el cual se pudo llevar a cabo el proyecto denominado:  “Valorización de la Brea (Tessaria absinthioides) proveniente de la región de Atacama como materia prima para la elaboración de productos comerciales”, el que finalmente fue financiado por el Gobierno Regional.

Carla Pérez, jefa del Área de Asistencia Técnica de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT), señaló que “los resultados de la investigación evidencian que a partir de la brea se puede obtener un producto fitosanitario que funciona, por ejemplo, en la eliminación de ácaros y para eliminar hongos que están presente en la mayoría de los cultivos de la región y también del país”.

Por otro lado, indicó que también se evaluó la utilización de la brea para elaborar pellets de biomasa e incorporarlos al suelo, dado que su contenido de materia orgánica le permite actuar como un agente retenedor de humedad lo que ayuda a “que las plantaciones que están sobre estos suelos sean mucho mejores, pudiendo aumentar en forma significativa entre un 20% a un 30% el agua disponible para las plantas y el rendimiento de los cultivos, lo que nos parece muy interesante para la actividad agrícola, que se realiza en la región”, indicó la profesional.

Marco Sandoval, director del departamento de Recurso de Suelos y Recursos Naturales de esa Casa de Estudios, relevó la importancia del trabajo desarrollado. “Creo que los resultados son muy halagadores incluso se proyectan quizás a seguir estudiando respecto de las bondades que no le conocíamos a esta planta y de ninguna manera ya llamarla como una maleza”, señaló.

En tanto, Luís Huanchicay, encargado de la Unidad de Desarrollo Productivo de la Municipalidad de Alto del Carmen, valoró el tiempo dedicado a esta investigación “Nosotros llevamos ya tres a cuatro años trabajando con la Universidad de Concepción en base a lo que es Quinoa, con esta nueva experiencia con la brea, sin duda, es una muy buena iniciativa y esperamos tenga la continuidad que se requiere”, expresó.

Si bien Atacama cuenta con un potencial silvoagropecuario -que se extiende, principalmente, en los valles de Copiapó y Huasco- en los últimos años la superficie agrícola se ha visto disminuida en cerca de un 15%, afectando en mayor medida a los cultivos de uva de mesa con 910 hectáreas menos y de olivos con 397 hectáreas en el período 2015-2018.

Por esta razón, y desde el punto de vista estratégico regional, la implementación de estos procesos productivos en la zona tendría impactos sociales, económicos y ambientales, ofreciendo nuevas alternativas de negocios para el desarrollo de pymes, atracción de nuevos inversionistas a la región y fomento del empleo en el sector agrícola; además de la valorización de un recurso natural que fomente la productividad en el sector agrícola de la región y mejore la disponibilidad del recurso hídrico. Se proyecta, por ejemplo, un aumento del 10% de inversiones en la región y un aumento en los rendimientos de olivo de hasta un 25%.