Con el fin de promover el desarrollo personal y el bienestar de sus trabajadores, en dependencias del Conservador de Bienes Raíces de Copiapó se desarrolló el seminario: “¿Vivo mi vida con mi consentimiento personal? Una introducción al análisis existencial”.

Durante dos jornadas, los funcionarios de la entidad auxiliar de la administración de Justicia, pudieron explorar con profundidad las diferentes situaciones de su existencia, recorriendo las condiciones que se requieren para una vida plena. La actividad además fue abierta a la comunidad y estuvo liderada por la directora del Instituto Chileno de Análisis Existencial (ICAE), Michéle Croquevielle.

Al respecto, Tomás Jarpa, Conservador de Bienes Raíces de Copiapó, señaló que “para nosotros es muy satisfactorio poder contar con un seminario de esta envergadura, con la calidad de la expositora y que sean nuestros colaboradores, principalmente, quienes puedan participar junto a la comunidad que ha manifestado interés en esta visión que nos hemos propuesto, que no sólo implica enfocarnos en el desarrollo de nuestra función que nos enmarca la ley, sino que poder propender al desarrollo humano de quienes  llevamos a cabo este oficio”.

Por su parte, Fernando Torres, encargado de Gestión y Desarrollo de Personas del CBRC, indicó que “el seminario se enmarca en la creación y facilitación de espacios de autorrealización para nuestros colaboradores y nuestra comunidad, respondiendo de esta forma, a nuestra intención y preocupación de satisfacer necesidades de autoconocimiento, que de ellos hemos identificado, y que además, están alineadas con nuestro propósito de brindar un servicio de excelencia a nuestros usuarios, a través de una cercana forma de relacionarse”.

Michéle Croquievelle, directora del Instituto Chileno de Análisis Existencial (ICAE) y psicóloga clínica acreditada y presidenta de GLE – Internacional, declaró que “estoy muy agradecida por la invitación del Conservador de Bienes Raíces de Copiapó. Fueron dos jornadas de mucha profundidad, donde a la vez, se respiró la gran camaradería y amor que tienen los funcionarios por su lugar de trabajo”, y agregó que “a través de este seminario, fuimos dando nuestro propio consentimiento personal a la realidad, a la vida y a nuestro propio ser, logrando una exploración que nos permitió ver dónde tenemos algunas tareas pendientes para lograr plenitud en nuestras vidas”.