Por: María Ester Arancibia, integrante del Grupo de Investigación Recursos hídricos y geología del Cuaternario de Atacama

El libro “Aluviones y resilencia en Atacama. Construyendo saberes sobre riesgos y desastres”, lanzado este lunes 25 de marzo en Chañaral –a cuatro años de los aluviones ocurridos en nuestra región-, es un ejemplo de cómo Chile debe empezar a construirse desde una nueva mirada del ordenamiento territorial, la cual considere el territorio como una multifuncionalidad de saberes y acciones, donde todos los actores, tanto públicos como privados, deben trabajar con un objetivo claro: el de nunca más exponer a los habitantes a situaciones límites que pueda ocasionar perdidas humanas.

Los autores de cada artículo desde sus conocimientos y respectivas especialistas entregan un mensaje de cómo se debe mejorar las acciones de prevención y mitigación frente a eventos que serán cada vez más recurrentes con el avance del cambio climático, chile está dentro de los 10 países más vulnerables del mundo y, por lo tanto; su compromiso debe ser cada vez mayor, se ha avanzado en generar planes de adecuación y mitigación, pero los procesos humanos son lentos comparado la rapidez que se han sucedido los cambios naturales, tenemos recientemente el ciclón Idai en Mozambique que ha ocasionado 1,7 millones de personas afectadas.

Atacama está muy próxima a cumplir 100 años del último gran evento sísmico ocurrido en el año 1922, el cual generó tsunami de importantes magnitudes en toda la costa de la Región, la cual acoge a población y empresas como las desalinizadoras que prontamente entregan agua no sólo para procesos mineros si no que a la población, porque el recurso hídrico no fue sustentablemente usado, recojamos las experiencias que nos entrega el libro haciendo resilencia y con ello poder mejorar el escenario frente a un posible terremoto, con lo que se lograría salvar vidas humanas, y recuperar rápidamente las ciudades.

Es en este marco que se debe tener principalmente a la población educada, donde se conozcan los riesgos a los que están expuestos y puedan tomar decisiones que permitan mejorar la forma en que enfrentamos los escenarios de desastre.

La comuna de Alto del Carmen de la Región de Atacama se vio afectada gravemente para los aluviones del año 2015, teniendo la perdida incluso de vidas humanas, más de 20 quebradas bajaron, hubo gente que se salvó estando por horas arriba de árboles, luego el año 2017 nuevamente se vuelven a repetir los aluviones en otras quebradas distintas a las primeras, esta población entiende al riesgo que están expuestos, y deben trabajar en planes de emergencia que les permite actuar en caso de sucedan nuevamente.

Cada territorio tiene sus particularidades así Atacama es un territorio de contrastes que lo hacen irrepetible, en el ámbito natural teniendo el desierto más árido del globo, siendo un gran potencial de energía fotvoltaica, que debe desarrollarse en armonía con el desierto florido, también único en el mundo y con especies endémicas, también una potente minería desde donde se generan grandes recursos económicos para el país, pero que debe buscar la integración con la sociedad de manera sustentable, para no repetir el caso de la Comuna de Huasco con la Zona Latente de PM10, y la comuna de Chañaral con una playa de relave, es tarea de todos los actores públicos, privados y la sociedad en general buscar este nuevo mundo.