Hace unos días comenzó el rodaje cinematográfico de ficción del primero de los seis proyectos previstos para para producir parte de los recursos audiovisuales o de realidad aumentada que nutrirán de contenido a la plataforma tecnológica que da apoyo a los guías turísticos locales en la denominada “Ruta Qhapaq Ñan Huella en Desierto”.

El proceso es parte del Fondo de Innovación de la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional que busca diversificar la oferta de intereses especiales de Atacama, desarrollado por la Universidad de Valparaíso.

La ruta mencionada consta de cuatro circuitos que van desde el Portal del Inca hasta el Valle de Copiapó y ha diseñado un número similar de experiencias turísticas ligadas a distintas perspectivas que tiene que ver con las culturas indígenas precolombinas, el desierto de Atacama, los Incas y todo el patrimonio arqueológico que rodea “el camino principal” o Qhapaq Ñan.

Este primer relato cinematográfico, se denominó: “Un momento del Tambo La Sal alrededor del 1.400 d.C”.  Según comenta Carla Taramasco, investigadora de la Universidad de Valparaíso y directora del proyecto, “se trató de un rodaje en un importante sitio arqueológico indígena en la comuna de Diego de Almagro, en el lecho del río La Sal, en las cercanías del denominado Tambo del Río La Sal. Es una edificación de claras características incaicas, que servía como lugar de estadía y acopio de víveres para los caminantes que se comunicaban por vía del Qhapaq Ñan”.

El breve relato, dirigido por el cineasta y Responsable Audiovisual del proyecto, Marcelo Raffo, narra con recursos de lenguaje mínimos una escena posible de la vida cotidiana del Tambo, alrededor de año 1400.

“Se trata de representar un momento del Tambo La Sal, un momento cotidiano donde el drama está sostenido por la enfermedad de una de sus pasantes. Una mujer enferma que espera unas medicinas que debe traer un Chasqui. Mientras el Chasqui llega, otro habitante —que está vigilando el Lugar—, la cuida y ambos esperan la llegada de las anheladas medicinas”, indica Raffo, acerca del relato cinematográfico filmado en una única pero intensa jornada.

 

El Rodaje.

Esta realización cinematográfica contó con la participación de miembros de la comunidad indígena colla Chiyagua, de la Quebrada del Jardín y sus afluentes ubicada en la Comuna de Diego de Almagro. Uno de ellos es Cristofer Castillo, quien representó al Chasqui; Leonidas Gerónimo quien actuó de la mujer enferma y Salomón Gerónimo, quien dio vida al vigía y cuidador del Tambo.

Salomón Gerónimo, antes de iniciar la jornada de filmación, realizó un breve pero significativo acto de autorización al lugar —a los ancestros y a la madre tierra—, a fin de que la actividad se realizara en armonía y respeto con el sitio patrimonial. Además de la importante participación de la comunidad, el equipo de rodaje contó con el apoyo de profesionales de la región de Atacama para la producción y montaje en terreno.

Esta producción se realizó como parte de los recursos audiovisuales del circuito número dos denominado “Circuito del Patrimonio y la Cultura Viva”, el cual busca llevar al turista a vivir de cerca el patrimonio Inca escondido en un río diferente, único ya que su afluente es de aguas saladas. Asimismo, el circuito genera una convivencia con la cultura Colla, herederos naturales del legado histórico indígena y que aún están presentes en este territorio, conservando costumbres, tradiciones, y una serie de actividades que permitirán al turista experimentar el ser parte de una cultura viva.

Enmarcado en potenciar el desarrollo de un turismo sustentable para la Ruta QÑ Huella en el Desierto, se seguirán realizando actividades durante los próximos meses en los territorios aledaños a la Comuna de Diego de Almagro para la construcción del circuito 1 ubicado entre el Portal del Inca y el Salvador denominado “Circuito del camino perdido”, y para el circuito número 3 ubicado en Inca de Oro y la Finca Chañaral, denominado “Circuito de las Huellas del Tiempo”.