Cámaras de seguridad, más vigilantes, mejoras en los cercos y drones son parte de las medidas que aplicarán los productores de uva de mesa del valle de Copiapó al interior de Tierra Amarilla, Región de Atacama, para evitar los robos de frutas, químicos y maquinaria desde sus predios.

Señalan que la tarea no es fácil, dado que se deben cubrir las más de seis mil hectáreas sembradas y que son la primera cosecha de este tipo a nivel nacional. Un total de 41 empresas forman parte de la Asociación de Productores del Valle de Copiapó (Apeco) y casi todos han sido afectados por este tipo de robo.

Aunque desde la asociación informan que no tienen una cifra total de las pérdidas, estiman que un solo productor puede llegar a perder hasta $20 millones en un año por este ilícito. Otro de los delitos más importantes para los privados es el robo de plaguicida, ya que un bidón de 4 litros puede llegar a costar $1.600.000 en el mercado informal.

Por estos antecedentes, el gobernador de la Provincia de Copiapó, Manuel Corrales, indica que la próxima semana se llevará a cabo una mesa de trabajo con todos los actores involucrados para definir las medidas preventivas. Agrega que es importante que los afectados denuncien estos hechos.

El general de Carabineros de la Tercera Zona, Jorge Tobar, dice que se aumentará el contingente policial en Tierra Amarilla durante la temporada agrícola entre noviembre y marzo.

Normalmente el valle tiene una población de unas mil personas, pero en la época de cosecha aumenta sobre las 20 mil. La Municipalidad de Tierra Amarilla tiene listo un plan de optimización de recursos, prevención social y situación de robo.

El municipio solicitará a Carabineros y la Policía de Investigaciones controles preventivos de identidad y vehiculares para detectar traslados de uva o material sustraído. La presidenta de la Apeco, Lina Arrieta, cuenta, a partir de los relatos de las víctimas, que los delincuentes llegan en camionetas o camiones y pueden sacar hasta una tonelada de uva en una sola jornada.

Arrieta enfatiza que “la idea es que ahora se haga un buen control, un mejor manejo. Va a haber un empadronamiento, ya sea al interior de los campos como afuera, porque en las quebradas hay muchos caminos clandestinos”.

La uva de mesa de exportación alcanza un valor aproximado de $1.200 por kilogramo. En el mercado negro y principalmente en las ferias libres de la Región de Atacama se vende a $500 el kilogramo.

Fuente: El Mercurio