Por: Omar Monroy

Recientemente, profesionales de la Dirección Hidráulica y Vialidad del MOP, realizaron una presentación de la propuesta del diseño “Mejoramiento Ruta 5, sector pasada Chañaral” y el encauzamiento de la cuenca del Salado, que unánimemente provocó el rechazo de emprendedores, dirigentes, profesionales, integrantes de la Corporación de Desarrollo y vecinos ligados al progreso de su comunidad, quienes estuvieron a punto de retirarse de la reunión.

Es un hecho que, desde el 25M hasta la fecha, ha sido tema recurrente y transversal para los habitantes, que las inversiones en la cuenca y en la Ruta 5, deben permitir un desarrollo armónico y diversificado en el puerto, en el que se contemple la potenciación de la carretera como prestadora de servicios, incorporando el mejoramiento urbanístico y comercial, la conectividad vehicular y peatonal en los sectores poblacionales ubicados al norte y sur de la quebrada de El Salado, y que no afecte las costumbres, su sistema económico, identidad y derechos consuetudinarios históricos de la gente.

Inducidos por este preocupante e injusto escenario, los asistentes firmaron un documento en el que manifestaron su total desacuerdo con la alternativa presentada, ya que no satisface los requerimientos, necesidades y aspiraciones de la colectividad en general.

El proyecto no contempla el desarrollo de la actividad económica, ni la conectividad poblacional norte, sur y centro de la ciudad. No atiende el interés ciudadano, y menos las visiones locales como la propuesta de un muelle multipropósito, la articulación y estrategias de turismo, intercambio comercial y cultural con el noreste argentino a través del Paso de San Francisco.

Este diseño predispuesto, sinuoso y segregado por los organismos públicos participantes, quedó a la vista cuando se presentó solamente una alternativa. Las otras superfluas proposiciones surgieron cuando los concurrentes no aceptaron trabajar en mesas y se disponían a retirarse de la sesión.

Al parecer al MOP, sólo le interesa conectar el norte y sur del país construyendo una carretera en altura, sin importarles que dichos cambios intervienen y afectan de manera significativa factores sociales, humanos, económicos y culturales de una comuna que lucha por días mejores y no peores.