Por: Redacción 7D

Durante el primer trimestre de 2017 la Región de Atacama experimentó un descenso de la actividad económica de un 6,5%, el que corresponde al peor registro de la actividad de los últimos cinco años (sólo considerando desde las variaciones desde del año 2012), según un informe publicado por la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (CORPROA).

«La principal incidencia negativa en la Región de Atacama fue el sector Construcción producto, principalmente, de la caída en el gasto de obras de infraestructura pública, que combinó el efecto de una exigente base de comparación en el trimestre enero – marzo 2016 cuando empezó a ejecutarse el presupuesto de emergencia y la disminución gradual del desembolso de este mismo; sin embargo, en el sector construcción, también destaca la escasa incidencia de la edificación tanto habitacional como no habitacional, donde el crecimiento en la edificación de la Industria, Comercio y Establecimientos Financieros (todos ellos no habitacionales) se atribuye en mayor medida a ampliaciones y que a obras nuevas», explica el análisis.

El decrecimiento del sector Construcción en la Región de Atacama sigue una tendencia negativa resultado del declive del ciclo minero y el menor nivel de precios de las materias primas que ha llevado a que el Índice de la Actividad de la Construcción Regional acumule entre enero y febrero de 2017 un decrecimiento de 5,9% en Atacama.
En cuanto al sector Minería en la Región de Atacama, este tuvo una leve incidencia positiva en el primer trimestre de 2017 producto de la mayor producción de caliza y hierro, mientras que el principal producto de exportación de la región, el cobre, acumula en el trimestre enero – marzo de 2017 una caída de 3,5%, a esto se suma la menor producción de oro y plata que durante los tres primeros meses del año acumula un deceso de 22,7% y 10,9% respectivamente.

Un aspecto relevante durante el primer trimestre de 2017, fue el negativo desempeño de la mayoría de las regiones del país. Nueve de las catorce regiones (se excluye la Región Metropolitana) mostraron variaciones negativas respecto al mismo período de 2016, registrándose contracciones de hasta un 13,0% y crecimientos, que sin considerar la Región de Magallanes (+10,2%), sólo alcanzaron un 3,5% gracias a las bajas bases de comparación. El resultado de las regiones se encuentra muy por debajo del desempeño de la economía a nivel país, que incluso con un magro crecimiento de 0,2% del IMACEC y un 0,1% del PIB entre enero y marzo de 2017, se encuentra 6,6 puntos porcentuales sobre la Región de Atacama.