Por: Redacción 7D

Atacama es la segunda región del país con el acumulado más bajo en el Índice de la Actividad de la Construcción Regional (INACOR), estudio elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). Esto después de que el indicador evidenció una disminución anual durante el mes de noviembre de -1,8% en la III región, promediando entre enero y noviembre de este año un -1,5%, continuando así con una tendencia negativa que se ha mantenido prácticamente todo el 2016.

 

El Presidente de la CChC Copiapó, Juan José Arroyo Díaz, comentó que los resultados del INACOR confirman un complejo 2016 en materia económica para Atacama, donde “la caída de la inversión privada fue una de las razones más relevantes, tomando en cuenta que es la piedra angular del crecimiento económico y del empleo en la región. Ahora bien, el desafío es revertir esta situación el 2017, pero por lo pronto pareciera que no tendrá cambios en su tendencia”.

 

En el caso de los indicadores sectoriales, en lo que respecta al empleo, según datos del INE, en el trimestre móvil agosto-octubre la tasa de desocupación relacionada a la construcción en Atacama, se ubicó en un 15,64%, lo que se traduce en que existen 1.530 personas sin empleo, de una fuerza laboral total en el sector de 9.780 personas.

 

Por su lado, en los permisos de edificación, en el acumulado de lo que va en 2016 (enero-octubre) con respecto al mismo período de 2015, hay un decrecimiento de -32,5%, que sigue representando la cifra más baja en la comparación con los mismos meses desde el año 2002.

 

Arroyo Díaz explicó que el desempleo está siendo un tema cada vez más sensible, por el largo período en que viene exhibiendo un deterioro, tal como la baja en aprobación de permisos de edificación muestran que hay una disminución en la proyección de nuevas obras, por lo que es “momento de volver a priorizar el crecimiento económico, siempre de manera sostenible”.

 

Por su parte, la gran mayoría de las regiones (13) siguió experimentando descensos en su actividad sectorial, en línea con los menores despachos físicos de cemento, la disminución de la superficie aprobada para la edificación y el menor ritmo de contratación de mano de obra.

 

De acuerdo con el Informe de Percepción de Negocios -construido por el Banco Central a partir de entrevistas-, las empresas consultadas señalaron que en la zona norte las ventas de viviendas nuevas continuaron desacelerándose, especialmente aquellas de mayor valor. Una base de comparación altamente exigente, condiciones de financiamiento más restrictivas y elevada incertidumbre laboral fueron algunos de los determinantes del magro desempeño del mercado inmobiliario. Así, una fracción de los entrevistados manifestó haber reducido en algo más de la mitad el inicio de nuevas obras, otra parte indicó haber recortado la magnitud de los proyectos en curso y unos pocos paralizaron sus labores. Con relación a las obras de infraestructura, la percepción apuntó a un menor número de licitaciones respecto de 2015.

 

IMACON disminuyó en un -3,9%

 

El Índice Mensual de Actividad de la Construcción (IMACON), elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), exhibió una caída anual de 3,9% en noviembre pasado. Esta es la cifra más baja de actividad sectorial registrada en los últimos siete años, desde que, en noviembre de 2009 y por efecto de la crisis subprime, la actividad de la construcción registró un retroceso de 3,8% en doce meses.

 

Sergio Torretti, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), explicó que “el fuerte retroceso que experimentó la actividad sectorial no es otra cosa que el reflejo de la baja inversión privada que existe en el país y de la debilidad general de la economía. No hay que olvidar que la actividad de la construcción depende mayoritariamente de las decisiones de inversión de los demás sectores productivos y que éstos inicien nuevos proyectos, lo que no está ocurriendo”.