Por: Christian Palma @chripalma

Al menos mil empleados públicos se congregaron la tarde del miércoles en el frontis de la intendencia regional para protestar por el pago del denominado bono Atacama.

Esta nueva manifestación, enmarcada en un paro indefinido que ya suma un mes con cortes de carreteras y tomas de edificios públicos, tuvo un ingrediente especial: los fuertes rumores que hablaban de la destitución del intendente Miguel Vargas y enfrentamientos esporádicos entre los manifestantes y Fuerzas Especiales de Carabineros, donde hubo uso de gas lacrimógeno y de un carro lanzaaguas que dispersó a los protestantes.
Ante las diversas especulaciones, fuentes de gobierno consultadas por este medio en Santiago informaron que el subsecretario de Interior, Mahmud Aleuy, habría señalado que Vargas está siendo evaluado pero que no sería removido de su cargo al menos hasta que la crisis con los más de cinco mil funcionarios públicos de la región sea zanjada.
Las mismas fuentes señalan que sacarlo de su puesto en este complicado escenario significaría una pésima señal del gobierno que no puede repuntar en las encuestas. Sin embargo, la continuidad de Vargas sería nuevamente estudiada cuando se destrabe este conflicto, además La Moneda estaría evaluando la permanencia de algunas autoridades interesadas en presentarse como candidatos en las próximas elecciones.
En medio de estas especulaciones, que no fueron confirmadas ni desmentidas por personeros cercanos al intendente, el anuncio del inicio de una huelga de hambre por parte de tres funcionarios del Hospital Regional puso más dramatismo a una jornada que ya se había encendido con la suspensión de una cita considerada clave entre los empleados públicos, gobierno regional y representantes del Ministerio de Interior que llegarían a la zona “para que no crezca la bola de nieve”, agregaron las fuentes de gobierno.
Según el presidente regional de la CUT y miembro del CORE, Javier Castillo, Vargas le comunicó -vía telefónica- que la reunión no se llevaría a cabo por “no estar dadas las condiciones”, dijo el dirigente. Eso a raíz de las tomas de carretera, la ocupación de servicios públicos y el anuncio de huelga de hambre.
Por su parte, Luis Santoni, presidente de la ANEF, precisó que en las próximas horas los funcionarios del hospital comenzarían su radical medida de presión, y no descartó “que se sumen más trabajadores públicos a esta huelga de hambre”.
“El gobierno continúa golpeando y reprimiendo y no nos habla, irresponsablemente dilata y cancela las reuniones. Parece que quiere ver muertos para recién escuchar a los trabajadores tal y como pasó en Diego de Almagro, esa es la táctica y no el diálogo con los trabajadores. No nos van a dividir ni debilitar”, concluyó Santoni.