Por: Redacción 7D

“Chañaral nos conecta directamente con la comunidad, con sus necesidades y problemáticas. Es un ejemplo de cómo una región y una universidad que trabajan de forma conjunta para resolver los problemas de las personas”, sostuvo el rector de la Universidad Católica (UC) Ignacio Sánchez. De ahí que pocos días después de los aluviones, más de cien estudiantes llegaron «pala en mano» a sumarse a las tareas de limpieza organizados por la FEUC; alumnos de medicina apoyaron en las atenciones de salud, estudiantes de psicología acompañaron a la población más afectada y voluntarios realizaron actividades extraprogramáticas para subirle el ánimo a la comunidad. Asimismo, se levantó la Biblioteca Escolar Futuro en una carpa de campaña al costado de la plaza de Chañaral, y que hoy cuenta con cerca de 4 mil libros.

Paralelamente, expertos del Centro Nacional de Investigación para la Gestión Integrada de Desastres Naturales (CIGIDEN), liderados por el académico de Ingeniería UC, Rodrigo Cienfuegos, recorrieron toda la zona afectada para descubrir las causas del aluvión. Mientras que investigadores de Salud Pública, Ciencias Biológicas y el Centro de Desarrollo Urbano Sustentable, tomaron muestras de lodos, suelos y aguas, para medir el nivel de metales pesados existentes, resultados que fueron presentados a la comunidad en noviembre pasado.

A esto se suma un innovador proyecto de 405 viviendas ecosustentables, en El Salado y el sector 26 de Octubre, las que como explica el director del Centro UC de Innovación en Madera, Juan José Ugarte, han sido diseñadas con la más moderna tecnología de construcción: fachadas ventiladas y aleros que reducen la radiación solar, colectores solares en las cubiertas para generar energía eléctrica y agua caliente, y reciclaje de agua para regar huertos y jardines comunitarios, entre otros. Las obras comenzarán entre marzo y abril, en conjunto con el Minvu.

La Facultad de Arquitectura y Estudios Urbanos está desarrollando también una serie de proyectos, dos de ellos ya construidos y diseñados por el Observatorio de Ciudades (OCUC), y financiados por Codelco división Salvador: el Centro de Logística de El Salado, un espacio de reunión e información para la comunidad; y el Centro de Diálisis, que permitirá que los pacientes puedan recibir su tratamiento, evitando los traslados periódicos hasta Copiapó. Este centro, además, se hizo parte del Plan de Reconstrucción de Diego de Almagro y está a cargo del diseño de la nueva Biblioteca Pública en conjunto con la Dibam. Además, más de 150 estudiantes de Arquitectura han realizado sus trabajos de taller en Chañaral, pensando y diseñando nuevos espacios y edificios públicos.

También, los alumnos de último año de Geografía recorrieron Pan de Azúcar y Chañaral, diseñando una cartografía que integra las amenazas físicas, planificación territorial y percepción de los habitantes, un insumo clave para la reconstrucción; alumnas de Trabajo Social propusieron dos programas de atención domiciliario de adultos mayores, en apoyo al Hogar de Cristo, en Chañaral y Diego de Almagro; sus compañeras de Psicología crearon un programa para alumnos y profesores en Barquito; alumnos voluntarios realizaron actividades recreativas, trabajos de limpieza, construcción y operativos de salud; mientras que Trabajo País y Capilla País de la Pastoral han levantado espacios de oración y plazas de juegos.

Toda esta labor, que continuará un año más, busca aportar el conocimiento, investigación y experiencia de la UC a la comunidad, al igual como lo hiciera para el 27 F, para lograr en conjunto mejores condiciones de vida para los habitantes de la región.