Miguel Lai

Guía de Turismo y director de Natural Tour Outdoor, Chañaral

Si bien sabemos que todos tenemos derecho a disfrutar de nuestro patrimonio natural en nuestro país y, sobre todo, de las Áreas Silvestres Protegida del Estado, como Parques Nacionales, también es importante la “INTEGRACIÓN” de estos espacios naturales a personas con capacidades diferentes.

En el Parque Nacional Pan de Azúcar, actualmente se están desarrollando construcciones de accesibilidad y servicios higiénicos en el sendero hacia el Mirador. Infraestructura necesaria para mejorar los servicios de acceso a sitios de alto impacto por el recorrido humano en temporadas de verano. Lo anterior incluye una nueva caseta para el control de personas y baños públicos en el sector de La Cadena hasta donde se comienza el trekking hacia el Mirador. Esto de hecho en palafito y madera, es decir, con una edificación pequeña y de bajo impacto. Se incluye una pequeña baranda de madera que llega hasta unos 200 metros antes del Mirador, para el acceso de personas no videntes, algo muy necesario y que permite a la persona no vidente hacer el trekking de forma segura.

Hasta aquí todo muy bien. Sin embargo, al llegar al sector del Mirador sucede algo horroroso. Se está levantando una infraestructura metálica de gran tamaño y altura la cual tendrá una rampa de unos 5 metros de largo para acceder a la infraestructura anterior. Si bien cumplirá con la labor de sombra y mejorar el área de observación para todo tipo de personas, hay algo que no está bien. Pero que se entiende bien, la construcción es algo de lo cual debemos alegrarnos por la integración para los accesos a personas con capacidades diferentes a las Áreas Silvestres Protegidas del Estado.

No obstante, desde mi perspectiva Natural y con la nueva infraestructura cubierta en madera, considero que esto es muy bueno para el ser humano, pero muy malo para el paisaje natural, quizás el factor principal de la belleza escénica del Mirador.

Comúnmente se llegaba al Mirador al subir una pequeña duna que ofrecía una hermosa panorámica natural costera de este Parque Nacional. Una vez terminada esta construcción, creo que causará más impacto de impresión por la infraestructura que por lo escénico hacia los turistas.

Estos últimos días he estado entrando con diversos turistas tanto como nacionales y extranjeros a Pan de Azúcar y la construcción no ha sido bien acogida por ellos, a pesar de que saben que es para las personas con capacidades diferentes. Y ojo, no ha sido por discriminación, si no que simplemente por el poco criterio utilizado para provocar el menor impacto posible y continuar la línea natural que este místico lugar ofrecía a sus visitantes.

Les dejo el tema planteado. Ojalá podamos debatir, literalmente con altura de miras, un asunto que nos relaciona a todos. Hasta la próxima columna.

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